Aveces somos tan cuadrados, tan poco creyentes, tan volátiles, que damos pena y también un poco de tristeza al no dejar que esa energía fluya, al no dejar que ese río de ideas y momentos tomen su ruta y simplemente lleguen a su cauce cuando tengan que llegar.
¿Qué es lo que nos asusta? ¿Qué es lo que nos hace dudar?, ¿cuál es el pánico a no entender una verdad en un momento específico?
No sé. Aveces queremos tener el mundo y las personas en nuestras manos. Queremos controlar cada situación, queremos adueñarnos de la libertad de la otra persona, queremos manipular.
Persona, usted que lee sin juzgar, deje de dar explicaciones y deje de pedirlas además. Intente utilizar este pensamiento unos días y viva el presente, el ahora.
Contamínese de amor y de paz.